miércoles, 7 de diciembre de 2011

Laraki Fulgura

Sé que puede parecer increíble, pero nuestros vecinos del sur desarrollaron hace un tiempo lo que se puede denominar como el primer superdeportivo construido y diseñado, íntegramente en Marruecos.

El responsable de tal milagro es un marroquí de Casablanca llamado Abdeslam Larak curtido en las empresas de automoción italianas y afincado en Marruecos desde el año 2.000.

Para fabricar este exótico auto, tomó prestado la base del Lamborghini Diablo con sus puertas de tijera y los tubos de escape en posición vertical 2+2, colocando en la posición central del coche un motor Mercedes V12 6.0 que envía 680 cv a las ruedas traseras, para que así este superdeportivo necesitara 4,5 segundos en pasar de 0 a 100 km/h, un tiempo bastante malo para un coche que quería estar en una posición top.

Fue presentado en el Salón de Ginebra del año 2.002, y producido desde el año siguiente hasta el 2.005, dando lugar a una efímera historia de amor entre Marruecos y el motor con 99 unidades producidas a un precio de  500.000€ cada una, razón principal por la que se dejó de fabricar.

Aun así, Laraki desarrolló otro modelo, el Borak, modelo que no pasó de ser un prototipo.


lunes, 5 de diciembre de 2011

¿Cómo funciona un motor de 4 tiempos de gasolina?

Posiblemente nunca nos paremos a pensar cómo funciona el motor que tenemos debajo del capó de nuestro coche, a nosotros sólo nos interesa que no se rompa, que consuma poco y que “tire” lo suficiente para plantar cara a algún niñato con su Opel Calibra tuneado. 

El funcionamiento de un motor 4 tiempos de gasolina no es nada complicado, pensemos que en el mercado es el motor que llevan la mayoría de marcas y modelos con este combustible. No nos demoremos más y vamos al lío.
Antes de empezar tendremos que estar ligeramente familiarizados con sus diferentes partes, el cilindro es el principal responsable de poder transformar explosiones en movimiento, dentro de este cilindro se encuentran la cámara de combustión compuesta por el pistón, biela, cigüeñal, etc…

En un motor normal, el número de explosiones por segundo es de sesenta por lo que todas las piezas que componen el motor deben funcionar en una perfecta sincronía.

Primera etapa
Segunda etapa
En la primera etapa o etapa de admisión se abren las válvulas de admisión dejando entrar aire y vapor de gasolina. El aire es imprescindible ya que es el que provoca la explosión. Por cada gota de gasolina del tamaño de un guisante, necesitamos la cantidad de aire que hay en un vaso de tamaño normal. Al finalizar esta etapa, el pistón se encuentra en su posición más baja.
Cuando se cierra herméticamente la válvula de admisión es cuando la segunda etapa de compresión empieza. El pistón sube apretando la mezcla de aire y gasolina aumentando la presión y temperatura, ¡¡¡descendiendo el volumen de la mezcla hasta 10 veces!!! En este momento el pistón llega a su posición más elevada dentro del cilindro finalizando su recorrido ascendente.
Tercera etapa
Cuarta etapa
La etapa de expansión es la tercera etapa en la que la mezcla de aire y gasolina se encuentra en su estado máximo de presión. Dicha mezcla es inflamada por la chispa de 40 000 voltios provocada por la bujía, causando una deflagración, aumentando así la temperatura y presión sobre el pistón, descendiendo éste por el cilindro hasta su parte más baja haciendo a su vez que se mueva la vara del cigüeñal que convierte la energía de la explosión en un movimiento rotacional para impulsar las ruedas.
El escape es la cuarta etapa, momento en que las válvulas de escape se abren, dejando escapar los gases producidos en la combustión gracias a la presión que el pistón ejerce sobre ellos cuando ejerce el movimiento vertical a través del cilindro. La fuerza que ejerce el pistón en esta etapa es causada gracias a la fuerza que hace el cigüeñal sobre él o incluso otro pistón del mismo motor que se encuentra en la segunda etapa.
Por que una imagen vale más que mil palabras.....



viernes, 2 de diciembre de 2011

Ikenga GT MK

La locura de los años 60´S

Situémonos, años 60´s, Inglaterra, locura por los cambios en la sociedad moderna y las drogas psicodélicas, resultado: Ikenga GT. Tal vez no fuera exactamente de esta manera como se formó la marca británica de autos futuristas, pero viendo los modelos desarrollados y su historia no es extraño equivocarse.
En los agitados años 60´s, David Gittens y Charles Williams, deciden crear una nueva marca de coches que se dedicaría a crear prototipos deportivos con la idea de ayudar a la industria automovilística inglesa, dando de esta manera una imagen a todo el mundo de modernidad de la vieja Gran Bretaña.

Ni Gittens ni Williams, eran ingenieros, Gittens era diseñador y fotógrafo y Williams carrocero. Con paciencia, libros y socios económicos, crearon la empresa Ikenga en 1967. La palabra Ikenga viene de la cultura Igbo de Nigeria, significando “la fuerza creativa vital del hombre” y se ciñeron al máximo a esa definición, ya que sus prototipos serían muy futuristas o más bien como ellos entenderían que sería el automóvil en el S. XXI, deberemos admitir que acertaron de lleno (ironía)
Ikenga MK I
En el año 1967 fabrican el Ikenga MK I sobre la base de un modelo McLaren, incorporándole un motor V8 de 3.500 cc, pudiéndose acercar a la velocidad de 260 km/h. 

Las razones de esta alta velocidad era su liviano peso de 800 kg, y su poca resistencia aerodinámica, obtenida gracias a que era una pulgada más bajo aun que los famosos Ford GT40. 

Este modelo será el punto de partida de una locura automovilística que durará 5 años y dos modelos de Ikenga más.

Ikenga MK II
Más adelante, en 1968 sale a la luz el Ikenga MK II con interiores de Gucci y un volante retráctil para facilitar la entrada/salida del auto.

Parece ser que año a año veían el desarrollo del automóvil como algo más futurista que eficaz, dando más importancia a un diseño aerodinámico que a la utilidad y manejo del propio auto. El color verde ácido es similar al del Lamborghini Miura que tan famoso hizo sólo dos años antes.
Ya en 1.969 el nuevo Ikenga MK III es presentado en el Salón del Automóvil de Paris y en el de Turín de ese mismo año, provocando menos revuelo entre los visitantes de lo esperado. Aunque sus dos modelos anteriores si que fueron portadas de revistas y periódicos, el nuevo “auto loco” de Ikenga ya no despertaba el asombro de todo el mundo. Aunque todo el mundo que podía disfrutar del "novedoso" diseño se quedaba asombrado, ningún prototipo del MK III se quedó en manos que no fueran las de sus creadores.
Ikenga MK III
Deberemos tener en cuenta que los tres modelos de Ikenga GT tenían grandes avances tecnológicos para su época y casi para la actual. 

Contaban con circuito cerrado de TV para poder observar la parte trasera, aviso de proximidad para facilitar la maniobra de aparcamiento y pintura reflectante, le faltaba únicamente una pantalla de DVD y GPS integrado.
Viéndoles de nuevo en el Siglo XXI siguen pareciendo del futuro, un futuro hortera y divertido, pero futuro al fin y al cabo.

martes, 29 de noviembre de 2011

Las cuatro ruedas y el Cine

Locura sobre ruedas.

A quien le guste el mundo del automóvil y el cine recordará títulos con increíbles persecuciones: la caótica y divertida Blues Brothers, la futurista Mad Max o Bullit con su persecución en el  Ford Mustang GT-390 y Dodge Charger R/T considerada por muchos la mejor persecución rodada para una película.

Pieza de culto después de los años, el film de Claude Lelouch  grabado en 1.976 bajo el título de “C'était un Rendez-Vous” - "Tengo una Cita" en castellano - es considerada como la primera filmación on road real y sin trucaje.
Bajo el argumento de un encuentro entre un hombre y una mujer, el protagonista y piloto, debe atravesar toda la ciudad de París hasta llegar al lugra de encuentro, la Basílica del Sacré Coeur.

El recorrido sólo era conocido por el propio Lelouch y por un colaborador de confianza, el cual apostado en el único punto ciego del viaje, le debía indicar si había o no peatones. La radio que haría de medio de comunicación falló, cruzando Lelouch a ciegas.
La escena está grabada en una sola toma de casi nueve minutos trepidantes sin efectos ni coche lanzadera, sólo el coche, el conductor y el París de las cinco de la mañana un día de agosto. Las infracciones que se pueden apreciar varían desde ignorar los semáforos en rojo, hasta cruza las líneas continuas, dejando también pruebas de conducción por dirección contraria y esquiva a los pocos peatones desorientados que le salen al paso.

El conductor es el mismo Claude Lelouch (aunque hay quien dice que pudieron ser René Arnoux o Jean Pierre Jarier) en un Mercedes Benz 450 SEL 6.9, pero el sonido del motor que se escucha es del Ferrari 275 GTB. Tuvieron que hacer el peligroso recorrido dos veces, una primera con el Mercedes y su estabilidad para poder grabar las imágenes en una cámara de grabación giroscópica y una segunda vez con el Ferrari para poder grabar el estupendo sonido de su V12 de 3.285 cc a modo de potente banda sonora.
Cuando fue proyectada por primera vez, Claude Lelouch confesó ser el responsable y conductor, por lo que el Jefe de policía se presento ante él y le retiró el carnet de conducir……5 segundos, se lo devolvió casi de inmediato, alegando que a sus hijos les encantaba su película y sus superiores le habían ordenado retirarle el carnet de conducir, pero no cuanto tiempo.


La gran admiración provocada a lo largo de los años - dejando a parte valoraciones sobre la seguridad de los peatones - no se ha dejado escapar, reeditándose esta vez en formato DVD la secuencia entera pero con un regalo, una entrevista al director y (supuesto) piloto, en el que realizan esta vez a una velocidad más moderada, el mismo recorrido.