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lunes, 21 de julio de 2014

Citroën SM

Join venture Citroën - Maserati.

En una época de compra/venta de grandes marcas y en el que la escalada de precios del combustible derrocó viejas costumbres, el Citroën SM pidió paso a las berlinas más premiun en el mercado del motor de la década de los 70´S.

Fue el año 1968 cuando la firma francesa Citroën se hacía con Maserati, empezando desde esa fecha una “cooperación” entre ambas partes, en que los italianos cederían sus motores a sus nuevos dueños franceses, logrando de esa manera un flujo de capital con ruta Francia-Italia.
Citroën MS
Dos años pasaron en Citroën desde la adquisición de Maserati hasta la presentación en el Salón del Automóvil Ginebra del nuevo Citroën SM. Sin mucho ruido en la ciudad suiza, debió ser en su propia casa donde debería lucirse en su totalidad.

Y no se equivocaron. En el Salón del Automóvil de París de 1970, el SM fue sin duda alguna el centro de las miradas y flases tanto de periodistas como de curiosos.

El frontal de cuña donde se alojaban faros y matrícula tras una protección de plástico, dejaba paso a una parrilla que tomaba el aire para refrigerar el motor. La suspensión trasera, junto a la línea el techo, ayudaba a la línea descendente del coche en el lateral del Citroën.

El protagonismo de las ópticas es más que destacable
La parte trasera del SM era otra nota del característico diseño francés. En la parte alta y flanqueada por un marco cromado, se encontraba la matrícula mientras que los pilotos exigen su cuota de protagonismo relegados a la parte baja de la trasera.

Todo este inusual diseño, daba lugar a un coeficiente aerodinámico de 0.26, uno de los más bajos de la época. Pequeños detalles – perfecta conjunción entre diseño y funcionalidad – hacía más único el SM. Es fácilmente destacable el carenado del frontal, la línea ondulante que recorre todo el lateral, la zona acristalada del lateral que parece extenderse hacia la cintura del vehículo o la luna trasera tan tendida.

Las tan características ópticas delanteras, fueron modificadas para el mercado norteamericano. Los gustos y sobre todo las normativas del lugar, obligaron a que se redujera de dos juegos de tres luces a dos juegos de dos, dejando un frontal totalmente diferente.


Versión norteamericana del Citroën SM
Varios son las versiones del nombre. La S – primera de las letras del nombre – parece que está clara su procedencia. La unión entre Citroën y Maserati para crear un vehículo juntos, fue denominado Project S, siendo adoptado para el nombre final del vehículo. Por el contrario, la Letra M pudo ser prestada de Maserati, aunque o tros significados que se han asociado con ambas letras son “Sport Maserati”, “Série Maserati” y “Sa Majesté”.

El corazón del SM era el nexo de unión con Maserati. Desde Italia se cedieron motores originales V8 a 90º, desmembrándolos hasta dejarles en V6 de menor tamaño y potencia, logrando llegar hasta los 170 Cv con los 2.670 cc.

Las versiones dotadas del inyección electrónica, proporcionaba una potencia mayor a la inicial, rompiendo la barrera de los 220 km/h de los SM standars.

La retirada de los dos cilindros del motor original, sin modificar el ángulo de 90º de la bancada, conllevó a problemas de equilibrado del motor. Junto con el fallo de fabricación del motor – la cadena de distribución estaba situada entre los cilindros, obligando casi a desmontar el motor para sustituirla – y los problemas de calentamiento de la versión de inyección electrónico, hacía que el Citroën SM no escapara de fallos de motor e incluso de incendios.


Como su diseño exterior, el interior transportaba a quien lo condujera, a un paso por delante de sus competidores. Las formas ovalabas inundaban todo el espacio, ¡incluido hasta el volante! siendo todos ellos acompañados de varios elementos de confort a la circulación normales en la época actual pero no tanto hace cuarenta años: frenos de disco, suspensión hidroneumática, dirección autocentrante, elevalunas eléctricos, tapicería de piel o faros direccionales.

Su conducción hacía gala de su diseño. Era tan diferente a la de sus competidores, como su rompedor diseño. La dirección era terriblemente directa, y el radio de giro desconcertantemente pequeño para un coche de su tamaño, todo ello unido a una potente dirección asistida, desencadenando en una catástrofe en unas manos inexpertas a velocidades elevadas.

Desde Citroën solo se construyeron versiones 2 puertas, pero su encantador diseño para aquella época, era una gran tentación para carroceros independientes.

La versión descapotable de dos puertas tomó el nombre de SM MyLord, siendo construidas hasta siete unidades. Más largo y con más presencia, era el protagonizado por cualquiera de las ocho unidades de SM Opera que con cuatro puertas, lograba un mayor aire de grandeza al SM original.
Versiones MyLord y Opera
Intentando recuperar el espíritu Maserati, en 1.974 se decidió realizar un prototipo introduciendo un motor 4.0 V8 en un chasis SM original. El resultado no gustó y 12.000 km más tarde, se desprendió al SM del motor V8, destruyendo la unidad utilizada.


Citroën SM V8
Tuvieron que ser los integrantes del club de propietarios y entusiasta del Citroën SM en Francia, quien recuperara esa relación Maserati-Citroën. Con una réplica exacta y con el motor de una unidad Quattroporte de Maserati, se logró crear una réplica exacta del prototipo de 1.974

La única versión especial creada y mantenida por Citroën, fue el Citroën SM Breadvan, el cual con una batalla más corta, era producida para su uso en el mundo de la competición
Citroën SM Breadvan
Versiones más alocadas como el SM Espace que no era más que un SM original estilo targa, o la versión pick-up norteamericana – precursora del Chevrolet El Camino – fueron tantas de las logradas en aquella primera mitad de los años 70´S.
SM Espace y su versión pick up

A pesar de las diferentes versiones, tal vez fue la descapotable de cuatro puertas la que más portadas y fotografías protagonizó. No lo logró sólo por su estilo, ya que es más que seguro que el fin del vehículo – auto de ceremonia del Presidente de la República francesa – tuviera algo de responsabilidad.
Versión presidencial
La crisis del petróleo de 1.973 como la adquisición de Citroën por el Grupo Peugeot, adelantaron la muerte del SM en 1975. Este mismo año, Citroën se deshacía de Maserati, vendiéndola a a un consorcio administrado por el ex piloto de Fórmula 1 argentino Alejandro de Tomaso.
Con 12.920 unidades producidas - 80 destinadas a España y 2.400 a Estados Unidos - finalizó la relación Maserati Citroën.

Una última aparición del Citroën SM fue en la versión tecno del tema muy francés “Je t'aime moi non plus” del DJ alemán Sven Väth.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Renault Avantime

Existen casos en que un producto no cala en el mercado y resulta un desastre comercial. Los casos como el del Mercedes-Benz Vaneo, Smart ForFour, Volkswagen Phaeton, Citroën SM y FordEdsel son claros ejemplos aunque algunos sean ya de hace algunos años. 

Un caso más reciente y que está en la memoria de todos serás el del “enigmático” Renault Avantime.

La división automotriz de Matra - empresa francesa asociada a Renault y responsable del  Matra-Simca Bagheera - decidió crear una versión del Renault Espace más dinámico y moderno, creando un monovolumen con una carrocería coupé 2+2, o lo que es lo mismo, el primer Hardtop de Renault. 

El nombre Avantime es la unión de la palabra francesa Avant y de la inglesa time, ya que desde Renault querían formar la idea de coche “antes de tiempo” y mira si acertaron.

En el Salón de Ginebra de 1.999 se presentaba el que sería el coche del futuro de la rama Renault, montando un motor 3.0 V6 de 210 cv cuya caja de cambios manual de 6 velocidades, hacía que se obtuviera una velocidad máxima de 220 km/h y una aceleración de 0 a 100km/h en unos eternos 8,6 segundos.

Se intentó dar una idea de pionero en diseño, concepto reflejado en este spot de TV en el que se mezcla diseño, moda y automoción.


La idea de un modelo sin el denominado pilar B, hizo que se tuviera que sobrereforzar el pilar C, teniendo gran parte de su estructura construida con acero galvanizado y paneles de poliéster, mientras que la parte superior fue hecha de aluminio. 

Este hecho de no disponer de pilar B, o se tradujo en una mejora del centro de gravedad y de la rigidez, permitiendo a los ingenieros de Renault colocar en el Avantime un techo solar de gran tamaño (1,7 metros cuadrado), el cual era uno de los puntos fuertes del Avantime para su comercialización. 

Pulsando un botón se podía abrir el impresionable techo panorámico inundaba de luz el habitáculo, que sumado a que también se abrían por completo las ventanas, convertía al Avantime en casi un descapotable.

El Renault Avantime tenía tres únicas puertas que le daban ese espectacular aire de coupe. Para poder acceder a las dos plazas traseras se corría el peligro de dañar las puertas o que fuera imposible abrirla lo necesario, para ello el Avantime tenía un sistema de apertura doble en paralelo (denominado “de doble cinemática”). 

El sistema de doble articulación que facilitaba el acceso a las plazas delanteras y traseras, añadiendo al movimiento de apertura, otro más que separa la puerta de la carrocería.

Su elevado precio de más de 36 000€ como así su única motorización, hicieron que las ventas fueran ridículas y su producción se detuvo en el año 2 003, dejando la opción de una caja de cambios  automática y el proyecto de un Renault Avantime 2.0 16 válvulas y 165 cv en el aire, versión que tal vez hubiera levantado las ventas y salvado el modelo.

Fuentes: Renault.es, Wikipedia.es, motorspain.com, supermotor.com, km77.com, cosasdemotor.com y dgt.es
Fotografías: desktopwallpaperhd.com, allboatsavenue.com, tapeciarnia.pl y terra.es