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lunes, 6 de octubre de 2014

Maserati Boomerang

Italdesign Giugiaro

Concebido como una apuesta personal de Giorgetto Giugiaro, el Maserati Boomerang acaparó todas las miradas a principios de la década de los 70´S, con sus atrevidas líneas y su (aún) futurista diseño de cuña

Este coupé de dos plazas fue construido y diseñado, sobre la base del modelo Bora de Maserati. De esta manera, la reducción de tiempo en el diseño y creación de un nuevo chasis – y paneles interiores – permitió que en el Salón del Automóvil de Turín de 1971 fuera presentado una maqueta aún no funcional, dejando el modelo definitivo para el año siguiente, coincidiendo con el Salón del Automóvil de Ginebra.

En las entrañas y con posición central orientado a lo largo del Boomerang, se encontraba el potente motor V8 de 310 Cv. y 4,8 litros procedente del Bora como no podía ser de otra manera. Con 310 Cv a 6000 revoluciones, su velocidad máxima era complicada de medir, escuchándose rumores que citaban los 300 km/h, gracias no sólo a la tracción trasera que favorecía una gran salida, sino también a los escasos 1400 kg de peso final.

El gran diseñador Giugiaro, responsable de cientos de diseños de autos como el Bugatti EB218 , Bugatti EB118 – predecesor del Veyron – De Tomaso Mangusta, DeLorean DMC-12, Lamborghini Calà, Lancia Delta, Lotus Esprit, Maserati Coupé y su versión Spyder, Saab 9000, Volkswagen Scirocco o el Volkswagen W12 como también del logotipo de Lancia, creo de su pluma y mente, el Maserati Boomerang con la idea fija de presentar un auto radical para la época.

El Maserati Boomerang tenía un diseño que a pesar de ser protagonizado por el pronunciado ángulo de cuña – concretamente de 15 grados – dejaba espacio para que los faros escamoteables y la continuidad entre capó y crista delantero, se apropiara de alguna mirada.

Los 107 centímetros de altura total, no ayudaba a una entrada y salida del auto estilosa, y no cabe duda que el diseño de las puertas tampoco aporto operatividad a este fin. Las ventanas de puerta consistían en dos entrepaños, la superior fija y la otra por debajo de la cadera.

Este llamativo diseño, pronto lucho con los prototipos que aparecían año a año en cada salón internacional. Sus rivales más próximos eran claramente el Porche Tapiro y el Lamborghini Marzal, ambos con un diseño de cuña que únicamente Lamborghini se atrevió a sacar al público con un modelo de producción masiva: el Lamborghini Countach.
Lamborghini Marzal y Porsche Tapiro
La facilidad de obtener piezas y elementos mecánicos del Bora, participó a que se apreciaran en el interior los relojes ya vistos en diseños anteriores. Una primera lectura podría acercarse a caer en la desilusión por las altas expectativas depositadas en el interior de este modelo, las cuales parecían romperse

Esta posible decepción fue arrinconada cuando se presentaron estos relojes en una posición cuanto menos atrevida. Los relojes se insertaban en el centro del volante, mejorando la visibilidad de los mismos, espacio que en un inicio estaba destinado para el airbag.


En las pruebas de carretera, se debieron hacer con los mandos del modelo Bora, ya que el uso de la unidad velocímetro-cuentakilómetros fue pospuesta debido a que el proveedor necesita demasiado tiempo para prepararlo.

Todos los sistemas previstos en el Bora para la máxima comodidad de los pasajeros, servomandos para regular asientos y unidades de pedal y aire acondicionado, se han dejado invariables por cuestiones de estética en el único ejemplar que hay disponible.

Como suele ser costumbre, no se llevó a cabo la producción del Maserati Boomerang – como tampoco el de sus competidores de Porsche y Lamborghini – siendo vendido en 1974 a un coleccionista privado español, el cual lo muestra en contadas ocasiones en salones y exposiciones.



Fuente: Autos70, Piel de Toro.com, Maserati.com, En123Autos.com, ...
Galería: Google

lunes, 21 de julio de 2014

Citroën SM

Join venture Citroën - Maserati.

En una época de compra/venta de grandes marcas y en el que la escalada de precios del combustible derrocó viejas costumbres, el Citroën SM pidió paso a las berlinas más premiun en el mercado del motor de la década de los 70´S.

Fue el año 1968 cuando la firma francesa Citroën se hacía con Maserati, empezando desde esa fecha una “cooperación” entre ambas partes, en que los italianos cederían sus motores a sus nuevos dueños franceses, logrando de esa manera un flujo de capital con ruta Francia-Italia.
Citroën MS
Dos años pasaron en Citroën desde la adquisición de Maserati hasta la presentación en el Salón del Automóvil Ginebra del nuevo Citroën SM. Sin mucho ruido en la ciudad suiza, debió ser en su propia casa donde debería lucirse en su totalidad.

Y no se equivocaron. En el Salón del Automóvil de París de 1970, el SM fue sin duda alguna el centro de las miradas y flases tanto de periodistas como de curiosos.

El frontal de cuña donde se alojaban faros y matrícula tras una protección de plástico, dejaba paso a una parrilla que tomaba el aire para refrigerar el motor. La suspensión trasera, junto a la línea el techo, ayudaba a la línea descendente del coche en el lateral del Citroën.

El protagonismo de las ópticas es más que destacable
La parte trasera del SM era otra nota del característico diseño francés. En la parte alta y flanqueada por un marco cromado, se encontraba la matrícula mientras que los pilotos exigen su cuota de protagonismo relegados a la parte baja de la trasera.

Todo este inusual diseño, daba lugar a un coeficiente aerodinámico de 0.26, uno de los más bajos de la época. Pequeños detalles – perfecta conjunción entre diseño y funcionalidad – hacía más único el SM. Es fácilmente destacable el carenado del frontal, la línea ondulante que recorre todo el lateral, la zona acristalada del lateral que parece extenderse hacia la cintura del vehículo o la luna trasera tan tendida.

Las tan características ópticas delanteras, fueron modificadas para el mercado norteamericano. Los gustos y sobre todo las normativas del lugar, obligaron a que se redujera de dos juegos de tres luces a dos juegos de dos, dejando un frontal totalmente diferente.


Versión norteamericana del Citroën SM
Varios son las versiones del nombre. La S – primera de las letras del nombre – parece que está clara su procedencia. La unión entre Citroën y Maserati para crear un vehículo juntos, fue denominado Project S, siendo adoptado para el nombre final del vehículo. Por el contrario, la Letra M pudo ser prestada de Maserati, aunque o tros significados que se han asociado con ambas letras son “Sport Maserati”, “Série Maserati” y “Sa Majesté”.

El corazón del SM era el nexo de unión con Maserati. Desde Italia se cedieron motores originales V8 a 90º, desmembrándolos hasta dejarles en V6 de menor tamaño y potencia, logrando llegar hasta los 170 Cv con los 2.670 cc.

Las versiones dotadas del inyección electrónica, proporcionaba una potencia mayor a la inicial, rompiendo la barrera de los 220 km/h de los SM standars.

La retirada de los dos cilindros del motor original, sin modificar el ángulo de 90º de la bancada, conllevó a problemas de equilibrado del motor. Junto con el fallo de fabricación del motor – la cadena de distribución estaba situada entre los cilindros, obligando casi a desmontar el motor para sustituirla – y los problemas de calentamiento de la versión de inyección electrónico, hacía que el Citroën SM no escapara de fallos de motor e incluso de incendios.


Como su diseño exterior, el interior transportaba a quien lo condujera, a un paso por delante de sus competidores. Las formas ovalabas inundaban todo el espacio, ¡incluido hasta el volante! siendo todos ellos acompañados de varios elementos de confort a la circulación normales en la época actual pero no tanto hace cuarenta años: frenos de disco, suspensión hidroneumática, dirección autocentrante, elevalunas eléctricos, tapicería de piel o faros direccionales.

Su conducción hacía gala de su diseño. Era tan diferente a la de sus competidores, como su rompedor diseño. La dirección era terriblemente directa, y el radio de giro desconcertantemente pequeño para un coche de su tamaño, todo ello unido a una potente dirección asistida, desencadenando en una catástrofe en unas manos inexpertas a velocidades elevadas.

Desde Citroën solo se construyeron versiones 2 puertas, pero su encantador diseño para aquella época, era una gran tentación para carroceros independientes.

La versión descapotable de dos puertas tomó el nombre de SM MyLord, siendo construidas hasta siete unidades. Más largo y con más presencia, era el protagonizado por cualquiera de las ocho unidades de SM Opera que con cuatro puertas, lograba un mayor aire de grandeza al SM original.
Versiones MyLord y Opera
Intentando recuperar el espíritu Maserati, en 1.974 se decidió realizar un prototipo introduciendo un motor 4.0 V8 en un chasis SM original. El resultado no gustó y 12.000 km más tarde, se desprendió al SM del motor V8, destruyendo la unidad utilizada.


Citroën SM V8
Tuvieron que ser los integrantes del club de propietarios y entusiasta del Citroën SM en Francia, quien recuperara esa relación Maserati-Citroën. Con una réplica exacta y con el motor de una unidad Quattroporte de Maserati, se logró crear una réplica exacta del prototipo de 1.974

La única versión especial creada y mantenida por Citroën, fue el Citroën SM Breadvan, el cual con una batalla más corta, era producida para su uso en el mundo de la competición
Citroën SM Breadvan
Versiones más alocadas como el SM Espace que no era más que un SM original estilo targa, o la versión pick-up norteamericana – precursora del Chevrolet El Camino – fueron tantas de las logradas en aquella primera mitad de los años 70´S.
SM Espace y su versión pick up

A pesar de las diferentes versiones, tal vez fue la descapotable de cuatro puertas la que más portadas y fotografías protagonizó. No lo logró sólo por su estilo, ya que es más que seguro que el fin del vehículo – auto de ceremonia del Presidente de la República francesa – tuviera algo de responsabilidad.
Versión presidencial
La crisis del petróleo de 1.973 como la adquisición de Citroën por el Grupo Peugeot, adelantaron la muerte del SM en 1975. Este mismo año, Citroën se deshacía de Maserati, vendiéndola a a un consorcio administrado por el ex piloto de Fórmula 1 argentino Alejandro de Tomaso.
Con 12.920 unidades producidas - 80 destinadas a España y 2.400 a Estados Unidos - finalizó la relación Maserati Citroën.

Una última aparición del Citroën SM fue en la versión tecno del tema muy francés “Je t'aime moi non plus” del DJ alemán Sven Väth.

jueves, 23 de agosto de 2012

¿Qué representan los logotipos de las marcas de automóviles? IV

Esos mágicos emblemas

Figuras felinas, armas de la antigüedad y viejas rencillas de siglos pasados son las protagonistas de algunos de los emblemas de las firmas más importantes del sector del automóvil.

Que peligroso resulta algunas veces traspasar las iniciales de la compañía al nombre del producto, el resultado puede ser parecido a lo que le ocurrió a la empresa que resultó ser años más tarde la aristocrática Jaguar.

En 1922, Bill Walmsley y William Lyons formaron la compañía de motocicletas y sidecars “Swallow Sidecars”, nombrando sus modelos con las siglas SS acompañadas de un número.

El mismo año en que William Lyons se queda con la dirección de la compañía, se decide la construcción de pequeños deportivos descapotables, desencadenado que en 1934 aparecen los primeros modelos denominados SS90 y SS100.

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, las siglas SS pasaron a representar un concepto de muerte y atrocidades que a la compañía inglesa no le interesaba utilizar, por ello se decidió bautizar de nuevo a la compañía buscando un nombre de animal fuerte, veloz y nervioso, que era en si la esencia de su modelo SS90.

Lyons tuvo varios nombres a su elección, pero se decantó por la pantera americana, el Jaguar, aunque para su compañía no valdría una vulgar silueta del felino, debería ser un “jaguar leaper” o sea, un jaguar saltando.

El logotipo de Jaguar casi no ha variado a lo largo de los años, tal vez unos pequeños retoques en el año 2002 para dar relleno a la silueta.

En el año 2010 se decidió dar un toque tridimensional al logotipo y variar un poco el formato del texto, pero la esencia del jaguar leaper seguía ahí.

Si pensamos en aquellos automóviles que pueden agrupar las características de superdeportivo y lujo, pensaremos en marcas como Ferrari y Lamborghini, italianas las dos, pues debemos incluir a la también italiana Maserati.

Allá por el año 1914, los hermanos Alfieri, Ettore y Bindo Maserati crearon en un pequeño taller, un negocio de reparación de motores.

Al principio sin símbolo alguno, trabajaban arreglando creaciones no propias, bajo el nombre de Società Anonima Officine Alfieri Maserati.

No contentos que sus reparaciones y modificaciones de motor dieran los triunfos a otros, deciden crear en el año 1926 su primer prototipo Maserati en la que incorporan el tridente como símbolo de su compañía.

La razón por la que decidieron elegir la herramienta de Neptuno reside que ésta representa toda su fuerza y poder, además en la plaza mayor de su Bolonia natal, la fuente principal estaba decorada con una estatua de Neptuno.

Dicen los mayores entendidos en automoción, que hay una marca de automóviles que fabrica los modelos más bonitos del mercado sobre la peor mecanización posible, esa marcas es Alfa Romeo.

Cuando se creó la compañía Anonima Lombarda Fabbrica Automobili en el año 1910, se decidió que el símbolo de su compañía fuera la unión de dos enemigos acérrimos, incluyendo dentro de un anillo la cruz roja sobre fondo blanco, símbolo de Lombardía y la serpiente devorando una figura humana emblema de los Visconti.

Alrededor del anillo se incluirían las palabras ALFA y Milano, separadas por dos nudos de Saboya.

Desde el símbolo original hasta el actual ha habido varios cambios, uno de los más importantes ocurrió cuando en 1915 es comprada por Nicola Romeo, decidiendo incluir su nombre al nombre de la compañía.

Cuando a lo largo de los años 30´s, la escudería Italiana conquista el campeonato del mundo de monoplazas, se incorpora la corona de laurel en el símbolo a través de un borde de metal alrededor del logo original.

El último cambio más drástico fue la desaparición en el año 1972 de la palabra Milano y del guion que separaba las palabras Alfa Romeo.

Fuente: excelenciasdelmotor.com, elpoderdelasideas.com, actualidadmotor.com, autosclub.com, …
Imágenes: Google

miércoles, 8 de agosto de 2012

2012 año de despedidas

No sólo de fantásticos modelos de automóviles o de míticas carreras se nutre el mundo del motor, también de personas que han conseguido que sus creaciones se conviertan en auténticas joyas deseadas por cualquier aficionado a las cuatro ruedas.

De ese reducido grupo de personas que han logrado conquistar el corazón de más de un aficionado, nos han dejado de manera trágica este año tres grandísimos iconos: Carrol Shelby, Alexander Porsche y Sergio Pininfarina.

Si nombramos la marca Porsche, a todos nos viene a la cabeza el maravilloso 911Carrera. Este coche fue un soplo de aire nuevo en la marca bávara que necesitaba un sustituto para su ya antiguo modelo 356.

El responsable de ello fue, Alexander “Butzi” Porsche, nieto de Ferdinan Porsche, fundador de la marca de deportivos alemana.

Nacido en Salzburgo en 1935, no fue sólo el ingeniero responsable del nine eleven, sino que vio también la idea de ampliar el negocio de la marca Porsche, con la idea de vender productos con el logo y nombre de Porsche. Esta idea inicial desencadeno la creación de Porsche Design, rama de la actual Porsche encargada al merchandising y venta de productos de alta calidad con la marca Porsche.

Los coches italianos son sin duda alguna los coches más bellos y hermosos que se pueden contemplar y parte de la “culpa” de ello se debe a personas como Sergio Pininfarina.

Sergio fue el presidente de la empresa de diseño de automóviles Pininfarina S.p.A. durante los años comprendidos entre 1969 y 2011, cierto que los últimos años ya estaba apartado de la dirección de la empresa que dirigía en primer lugar su hijo Andrea y más tarde su otro hijo Paolo después del trágico accidente del primero.

Alfa Romeo P33
Fue responsable del diseño de grandes joyas de la automoción ya que pudo trabajar para varias firmas de automóviles. Con Alfa Romeo creo el P33 Copè de 1969 o el más actual GTV de 1965. 

Con FIAT desarrolló el modelo 124 Spider del año 1966 que se fabricó hasta el 1982. Más reciente fue el diseño del fantástico Fiat Coupé de 1993.

La marca Maserati tambié requirió de la “magia” Pininfarina para el diseño de su Birdcare 75 del año 2007 o Quattroporte del 2003.

No sólo las marcas italianas llamaron a su puerta, marcas europeas o americanas necesitaron el lápiz del diseñador italiano, por ello, firmas como Peugeot con su modelo 504 Cabriolet de 1969 o con el 406 Coupé, Roll-Royce con el Camargue de 1975, Lancia con el Aurelia B20, Cadillac con el Allante de 1987 o Abarth con el futurista 2000 Scorpio de 1970 cuentan entre sus modelos con algún modelo firmado por Pininfarina.

A pesar de colaborar con varias marcas de automóviles, la firma Pininfarina tenía un socio preferido: Ferrari. La unión de Enzo Ferrari y Sergio Pininfarina fue tal, que el comendatore de Ferrari dijo una vez: “la razón por lo que los modelos de Sergio (Pininfarina) son tan hermosos, radica en las siguientes claves: armonía, estilo clásico, buenas proporciones y buen gusto”.

Gracias a esta unión, salieron de la fábrica italiana los modelos 400 Superamerica de 1962, 500 Superfast de 1964 o el Dino 206 Proto de 1965, pero si hay tres modelos que pueden aglutinar la marca Ferrari y Pininfarina a la vez, esos son los  Ferrari Testarossa, el modelo 288 GTO y el icónico Ferrari F40.

Gran parte del éxito de los muscle car o de la marca Ford, se debe a un ex-criador de aves llamado Carroll Shelby.

En los años 60´s, la Ford Motor Company tenía su magnífico modelo Mustang. El problema era que no podía competir contra sus iguales de la todopoderosa General Motors. Por ello se fijaron en los potentes modelos Shelby, decidiendo que la solución para los problemas de Ford iba a ser el creador del Cobra.

Carroll Shelby antes de entrar en el mundo del motor, trabajo en negocios de petróleo, basuras y cría de aves, pero la velocidad era su gran afición, por ello, participó entre 1958 y 1959 en 6 grandes premios de Fórmula 1 y llegar a ser el campeón de las 24 Horas de Le Mans en el año 1959.

Shelby Mustang GT350
Shelby Mustang GT500
En 1965 con la unión entre Ford y Selby surge el primer Shelby Mustang GT350, ganando un mes después su primera carrera profesional. Un año después ve la luz el mítico Shelby Mustang GT500.

Carrol Shelby no fue sólo el que puso de moda la carrocería fastback o lo que es lo mismo, modelos cuya carrocería dispone del vidrio trasero en modo casi horizontal y paralelo a la cola, formando un plano continuo, sino que fue el que introdujo las famosas rayas azules bajo pintura blanca en el universo Ford.

Desde cientos de puntos de todo el planeta se le rindió homenaje a este genio del motor, pero fue en su país natal donde le recordaron de la mejor manera posible: acelerando el motor de sus obras maestras. Podemos ver en cualquiera de estos tres videos (video 1, vídeo 2 y vídeo 3), como se recuerda al campeón.

Tres genios, tres ideas únicas, tres pérdidas.

En el Olimpo del motor no sólo hay figuras de leyenda como Senna, Villenueve o Thierry Sabine, también hay hueco para personas que en las manos en vez de un volante, tenían un lapicero.

Fuentes: Revista CAR, Wikipedia, motor.es , motorpasion.com, ….
Galería: Google

martes, 6 de marzo de 2012

Top Gear 18x05

Jeremy Clarkson nos enseñan que la precisión y la técnica, serán siempre derrotadas por los rugidos, el humo y la potencia: Maserati Gran turismo Vs Mercedes Benz 63 Black

Esta vez, el Kia Cee´d es conducido por el Doctor Who (Matt Smith)

Asistimos a la muerte de Saab

Disfrutad




  Agradecimiento a vimeo.com