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viernes, 7 de julio de 2017

Qué es una Ventana Ópera

La ventana de los años 70S.

Pequeñas ventanas decorativas en el pilar C de algunos modelos, era un rasgo más que característico de los grandes sedanes norteamericanos de hace más de 40 años.

Ventana Ópera de un Lincoln Continental Town Car
La primera vez que se puede apreciar este tipo de ventanas en un coche de producción, es en los años 30S, con unas proto-ventanas.

A pesar de este inicio, no es hasta 20 años después cuando aparece el porthole en el mítico Ford Thunderbird de 1956 y 1957.

La función de esta ventana era mejorar la visibilidad trasero en unos modelos cuya extrema longitud total, sumada al grosor del pilar C, dificultaba tanto la maniobrabilidad como la entrada de luz natural al habitáculo.
Ford Thunderbird de 1956
Es en 1972 a través del Lincoln Continental Mark IV cuando se indica como opción de lujo instaurar este tipo de ventanas en el modelo. Que decir tiene, que fueron pocos los propietarios que obtenían este modelo sin solicitarlas.

Desde el inicio, su estrafalario aspecto – más que funcionalidad – fue su marca de éxito, siendo contagiado el resto de modelos americanos de este aspecto estético en sus carrocerías. Al principio fueron los modelos de dos puertas con techos duros o coupe, pero al poco tiempo, ya se apreciaban ventanas estilo ópera en modelos más lujosos e incluso compactos como el Daihatsu Charade.
Lincoln Continental Mark IV

La práctica totalidad de las ventanas Ópera integradas en las carrocerías de los diferentes modelos de automóvil, no tenían función aparente – a excepción de la decorativa y reducir la claustrofobia de los pasajeros traseros – a excepción de las que disponía el AMC Matador coupe NASCAR Barcelona II. En condiciones de carrera, estas ventanas Ópera abiertas, mejoraban notablemente el flujo de aire, dando a la aerodinámica del vehículo una mejor sustentación en carrera.
AMC Matador coupe NASCAR Barcelona II

En los modelos de mayor gama, no sólo disponías de la ventana Ópera, también de la luz con la misma denominación. La luz Ópera era una pequeña señal luminosa – esta vez en el pilar B – que modelos como el Lincoln Town Car, el Mercury Grand Marquis, o modelos de gama alta del Oldsmobile 88 – todos ellos de los años 80S – hicieron famosa.
Lincoln Town Car
Mercury Grand Marquis


La progresiva reducción del tamaño del pilar provocó que la ventana Ópera cayera en desuso. En la actualidad únicamente los coches preparado de manera personal llevan ya esta señal de antigua elegancia setentera..

Fuente: Wikipedia.
Galería: Google

sábado, 7 de noviembre de 2015

Lincoln Continental Mark IV

Miedo sobre ruedas.

La presentación del Lincoln Continental Concept provocó una nostalgia por el genuino Continental. Modelo de mafiosos y gánsteres en cada época, el Lincoln Continental estuvo más de 60 años despertando envidia y miedo a partes iguales.

Sólo hay un modelo de fabricación norteamericana que pudo rivalizar en lujo y precio con los todopoderosos Cadillac. Ese modelo era sin duda alguno el Lincoln Continental.

Entre las diferentes divisiones de Ford Motor Company, Lincoln era su referencia en cuanto lujo y calidad, dejando patente desde 1939 este hecho con la primera generación del Continental.

Pero si entre todas estas evoluciones hay una que destaca por su estética casi gótica, es la producida entre 1961 y 1969, el Lincoln Continental Mark IV.

Era 1938 cuando el único hijo de Henry Ford – Edsel Bryant Ford – responsable de la primera modernización de Ford gracias al Modelo A, requiero un nuevo modelo para Lincoln, presentándose al año siguiente el Lincoln Continental Mark I, el génesis del deseado Mark IV. 

Desde 1972 hasta 1976 se pudo ver salir de las factorías de Wixom, Michigan, casi 280.000 unidades de este modelo referente de lujo y calidad, siendo el único rival del todopoderoso Cadillac El Dorado.

Con versiones de dos y cuatro plazas, sedan y berlina, el mejor complemento de sus luces ocultas, eran las puertas de apertura suicida. Este diseño junto con el color negro característico del modelo, le hacían ser el auto elegido por aquellos que querían envolverse en una atmósfera de peligro y misterio.

Otro sello característico del Mark IV, es la tapa oculta de la rueda de repuesto en la parte posterior después de recorrer los casi cuatro metros de coche. Bajo las letras Continental, se podía intuir una rueda de gran tamaño para la época, para reparaciones y recambio.

Todos los modelos del Continental de estas fechas, contaban con la “ventana de ópera” en el pilar C, dejando una pequeña entrada de luz trasera, junto con el techo de vinilo de todos los modelos Continental Mark IV.

Mecánicamente, el Lincoln Continental Mark IV se movía con un V8 de 7.5 litros que con tres relaciones, desarrollaba 365 Cv, los cuales fueron reducidos – o al menos en el papel – a 212 en el año 1972 por las exigencias de la EPA.

Con una acertada estrategia de diferenciación frente a su rival, Lincoln decidió crear hasta cuatro diseños de superlujo: Bill Blass, Cartier, Givenchy y Pucci. Todos ellos tenían una característica especial, teniendo algunos casos incrustaciones de plata en el interior. 

El rango de precios oscilaban desde los $9.000 hasta los más de 11.000 de la versión de 1976. Precios prohibitivos para la gran mayoría, pero ligeramente por debajo de Cadillac, logrando de esta manera robar miles de ventas a su competidor. 

Finalizado 1976, se construyeron hasta cinco generaciones más de Continental, siendo 2002 el año de su despedida. Hasta que en abril del 2015, se daba a conocer el Lincoln Continental Concept, una pieza de diseño futurista.



Lincoln Continental Mark II
Lincoln Continental Mark III
Lincoln Continental Mark V
Lincoln Continental Mark VI
Lincoln Continental Mark VII
Lincoln Continental Mark VIII
Lincoln Continental Mark IX
Lincoln Continental Concept
Fuente: LincolnClub, Hemmings, ClssicCars ...
Galería: Googlet